jueves, 13 de diciembre de 2012

La vuelta a la carga

¡Hola de nuevo!

Tras varios meses de inactividad bloguera, me dispongo a retomar las riendas de este blog para compartir con vosotros miles de nuevas experiencias. Sin embargo, me gustaría dar a esta página un toque algo más práctico. No quiero que se convierta en un diario personal, sino en una herramienta que vosotros, lectoras y lectores, y yo mismo podamos aprovechar realmente. Esto no significa que no podáis seguir haciendo preguntas de todo tipo, de carácter más general (sobre el ISIT, los exámenes de acceso...). Al contrario, os invito a que lo hagáis.

En esta nueva etapa las entradas van a estar más centradas en el fortalecimiento de la lengua C (de ahí el subtítulo del blog Feed your C language!). Como ya sabéis, las competencias en las diferentes lenguas de trabajo no solo mejoran con la adquisición de vocabulario, sino con la absorción de conceptos culturales a veces únicos en una determinada lengua. Por eso este año quiero dedicar el blog a cuestiones ligadas a la cultura, la historia o la actualidad de un determinado grupo de lenguas. Obviamente no puedo satisfacer las necesidades de todos los que leéis el blog, puesto que sois muchos y vuestras combinaciones lingüísticas son muy diferentes. Por lo tanto, me concentraré en mis lenguas de trabajo que, al ser bastante comunes, coincidirán, seguro, con algunas de las vuestras.

Espero que os guste y os interese este nuevo enfoque. La primera entrada no tardará en llegar.

¡Hasta pronto!

miércoles, 14 de diciembre de 2011

Las instituciones, Mourinho y la toma de notas

La interpretación de conferencias en las instituciones es una profesión tan elegante, distinguida y respetada como frágil y vulnerable. Si tuviese que describirla con una imagen, la describiría como una gran pompa de jabón nutrida por el vapor de agua que emana, en forma de dinero, de los presupuestos anuales. Una pompa de jabón que la soberanía y la identidad de los Estados protegen de las corrientes de aire demasiado fuertes.

Lo que ocurre es que el viento nunca sopló con tanta fuerza como lo hace hoy en día. A muchos intérpretes, especialmente a los afincados en París, ya les temblaron las piernas cuando se anunció la entrada de Palestina en la UNESCO (con la consiguiente suspensión de presupuesto por parte de Estados Unidos). La pérdida de la contribución estadounidense (el 22% del presupuesto total) hizo correr rumores de un posible recorte en servicios lingüísticos.

En los últimos días, nos despertamos con la noticia de la escisión que existe entre el Reino Unido y el resto de países de la Unión Europea. De nuevo surgen los rumores sobre la posible salida del Reino Unido de la Unión y lo que podría ocurrir si esto sucediese en un momento dado. La pregunta que ya se han hecho muchos es qué ocurriría con los intérpretes, los traductores y, en general, el personal lingüístico que trabaja hacia el inglés en el seno de la Unión. Afortunadamente, es poco probable que Londres nos abandone y, aunque lo hiciese, no podemos olvidar que otros países de la eurozona, como Malta e Irlanda, también tienen el inglés como lengua oficial (si bien ambas naciones están ya representadas con el maltés y el gaélico, respectivamente).

Por el lado positivo, tenemos también la noticia de que Croacia se adherirá a la Unión en 2013, lo cual abrirá la puerta a muchos otros traductores e intérpretes con el croata como lengua A, B o C. Los que hace algunos años apostaron por este idioma, tienen ahora toda una autopista para ellos solos, libre de competencia. Han tenido mucha más suerte que aquellos que estudiaron islandés, noruego o incluso turco.

Hoy quería compartir con vosotras y vosotros algo que quizá pueda serviros. Es posible que ya conozcáis el Modelo de la Unión Europea. En 2012 el Modelo se celebrará en Estrasburgo (Francia) y ya está abierta la convocatoria para los estudiantes de interpretación que quieran participar como miembros del equipo de intérpretes. Si bien es verdad que está abierta a estudiantes de todos los niveles, también lo es que se dará prioridad a los alumnos de niveles más avanzados. Encontraréis toda la información en la página oficial del evento. Un requisito fundamental es que el inglés sea la lengua B. Si lo tenéis, ¡¿a qué estáis esperando?!

Al hilo del Modelo de la Unión Europea, quería hablaros también de algo que hacemos en el máster, en el ISIT, y que recibe el nombre de mock conference. Se trata de una simulación de conferencia en que nosotros mismos somos los oradores de nuestros compañeros intérpretes o los intérpretes de nuestros compañeros oradores, según la semana. Es una experiencia totalmente recomendable, a la que también asisten los profesores para escuchar las prestaciones. El tema de la última conferencia, que era más bien un debate, ha sido la legalización de la marihuana. Los estudiantes de segundo año hacían simultánea en las cabinas y los de primero, consecutiva. Intervenían casi todas las lenguas del máster: ruso, español, francés, inglés, alemán, rumano... Esta práctica tiene dos vertientes positivas: la primera es que, si interpretas, practicas la interpretación; la segunda es que, si intervienes como orador, trabajas la expresión oral en tu propia lengua materna o en una de tus lenguas de trabajo. Cada semana se decide quién preside y modera el debate o quién es el jefe de intérpretes.

Tampoco podía pasar sin comentar aquí la anécdota que nos ha regalado nuestro querido Mourinho. Supongo que estáis al tanto de lo que le ocurrió en Ámsterdam, durante una rueda de prensa. Para aquellas y aquellos que aún no sepan de lo que hablo, aquí dejo el vídeo. Resulta que nuestro colega el intérprete (cuya nacionalidad es difícil de intuir) no realizó una prestación muy adecuada al inventar por completo un discurso paralelo al de Mourinho. Es verdad que el míster no tiene un inglés de fuegos artificiales, pero lo que hizo nuestro compañero no es aceptable, porque inventar no es algo que nos esté permitido. Ahora bien, tampoco apruebo la reacción antipática de Mourinho. Como si él no cometiese errores... 

En otras versiones del vídeo se puede ver al intérprete al final. Me extrañó al verlo que, a pesar de estar trabajando en consecutiva, no tenía un cuaderno de anillas en la mano, sino un montón de folios. Y esto me recuerda que llevo consumidos unos cinco cuadernos (¡por las dos caras!) en estos meses. Las papelerías de París se van a hacer ricas con nosotros. A aquellos que, como yo, estéis intentando avanzar con la toma de notas, os dejo un par de frases que han salido de la boca de dos profesoras y que creo que pueden servir de ayuda. La primera es de la profesora de italiano, que dijo que bisogna avere le palline, ma anche l'albero ('necesitamos las bolas, pero también el árbol'). Con esta expresión tan navideña, quería decir que no tenemos que afanarnos para escribir todos los detalles de un discurso, sino que debemos centrarnos en la estructura principal (quién hace qué) y apoyarnos en la memoria (¡fundamental!) para el resto. Solo con los detalles, nos veremos incapaces de articular un discurso coherente y cohesionado. La segunda es de la profesora de portugués, que recomendó que quando não entender, temos que levantar a caneta e escutar ('cuando no entendamos, tenemos que levantar el boli y escuchar'). Y es que, a veces, es fácil encontrarse en la situación en la que estamos tan concentrados en anotar todo, que no llegamos a captar el significado del discurso, el trasfondo; directamente no comprendemos lo que dice el orador y, así, es imposible interpretar.

Ya se acercan las vacaciones. Algunos profesores nos recomiendan una desconexión casi total, mientras que otros nos animan a que sigamos entrenándonos como de costumbre. De momento ya tengo programados algunos entrenamientos vía Skype para estas Navidades. Lo que tengo pensado hacer es ponerme al día de toda la actualidad que me he estado perdiendo últimamente entre unas cosas y otras. Y es que hay un mundo más allá de la crisis económica de la Unión Europea y la Convención de Durban.

Os deseo a todas y a todos un feliz final de semestre y os doy las gracias por seguir leyendo el blog.

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Reflexiones sobre la lengua A

Estas últimas semanas me han servido para comprobar una cosa: la lengua materna es la herramienta fundamental del intérprete. Gracias a los entrenamientos y a las clases (que van aumentando en número y en intensidad) he podido saborear el uso de la lengua española, comprobar hasta qué punto es maleable, jugar con las palabras, con los sinónimos, con los registros. He notado que me voy volviendo cada vez más exigente.

Es curioso, y en esto querría centrarme hoy, cómo interfieren en la lengua materna las lenguas de las cuales interpretamos. Mi reflexión nace del hecho de un descubrimiento, y es que encuentro considerablemente más difícil interpretar del italiano o del portugués (lenguas que se consideran similares al castellano) que del inglés. No soy ningún especialista, pero creo que se debe a que en realidad, estas lenguas, no son tan similares como pensamos. Es más, creo que el supuesto parecido es lo que envenena la producción en la lengua de llegada. El italiano, el portugués o el francés tienen giros que en español no son para nada idiomáticos o que, en el peor de los casos, pueden resultar en el sinsentido. Lo mismo ocurre con el léxico.

La solución al problema anterior sería mantener un buen desfase con respecto al texto original. Esto nos permitiría reformular las frases correctamente y nos daría más tiempo para encontrar equivalencias acertadas y no caer en el error del calco. Sin embargo, el desfase se adquiere con la práctica y con mucho tiempo de trabajo. No se corre la maratón de Nueva York sin haber hecho algo de footing primero, ¿no?

Por otro lado, parece ser que cada lengua tiene su abanico de tonos característicos. Sí, me refiero a esa música que (a veces) nos permite saber si un hablante es gallego, catalán, italiano o francés. Hace un par de semanas, después de haber hecho una simultánea del francés al español, la profesora me dijo que había calcado el tono de la oradora (una compañera francesa). Yo, por supuesto, no había sido consciente, pero cuando escuché mi prestación (sí, así lo llaman aquí) pude comprobar que el tono que estaba produciendo no era para nada natural a oídos de un hispanohablante, quien habría dicho, con razón, que estaba cantando.

Con todo esto, yo llego a la conclusión de que los mayores errores que se dan en interpretación guardan estrecha relación con el trato que damos a la lengua de llegada, es decir, a nuestra lengua materna. Si llenamos un discurso de giros imposibles, de expresiones y palabras calcadas, añadiéndole un tono extranjero, está claro que nuestro servicio no será correcto. Y lo curioso, lo que me llama la atención, es que esto tiene poco que ver con la comprensión de las lenguas de partida, que es lo que más suele preocuparnos; los defectos de los que hablamos afectan solo a la lengua de llegada.

Esto demuestra lo importante que es que continuemos ampliando nuestros conocimientos de nuestra propia lengua, sin dejar de lado el resto de lenguas de trabajo, claro está, pero sin olvidar que la lengua A es la base de todo. Sin una buena lengua A jamás habrá una buena interpretación ni, por consiguiente, un buen profesional.

Quería hablaros también de la consecutiva. Parece que los entrenamientos con mis compañeros de clase están dando sus frutos. Ya no veo la consecutiva como una bestia negra. Me atrevería a decir que empieza a gustarme bastante. He mejorado mucho en toma de notas, pero he de decir que esta mejora se la debo en gran parte a los numerosos ejercicios de memorización que hemos estado realizando desde principios de curso. No hay mayor verdad: las notas son un apoyo de la memoria. Si mientras escuchamos el texto original no estamos prestando atención al contenido porque nos ocupamos casi exclusivamente de anotar todo, nunca sabremos si nuestra restitución es fiel o no a lo que dijo el orador. Para que veáis más exactamente lo que quiero decir, os dejo este vídeo.

El problema en consecutiva llega cuando los discursos son rápidos y tienen mucho contenido. Es entonces cuando se hacen necesarios los símbolos y las abreviaturas. Y, creedme, no sirve cualquier símbolo o cualquier abreviatura. Los primeros, si no son utilizados de manera natural, pueden ser completamente inútiles; las segundas, si no se hacen adecuadamente, pueden resultar muy ambiguas. Estas semanas he estado utilizando abreviaturas o incluso palabras completas. De manera natural solo soy capaz de utilizar un número limitado de símbolos, pero me he propuesto trabajar duro para poder asimilar los más comunes, porque realmente son una gran ayuda en la toma de notas. ¡El tiempo es oro!

Siguiendo con el tema de los símbolos, quería contaros algo que Andrew Gillies nos explicó en la última clase, la semana pasada. A través de diferentes ejercicios, nos hizo ver hasta qué punto el hecho de anotar una palabra (en lugar de un símbolo) podía limitarnos a la hora de restituir. Por ejemplo, si anotamos la palabra crecimiento, seguramente diremos crecimiento a la hora de interpretar. Sin embargo, si en lugar de la palabra utilizamos un símbolo, como, por ejemplo, una flecha en dirección ascendente, podríamos interpretarla como crecimiento, desarrollo, aumento, alza, ascenso, subida, etc., dependiendo del contexto, claro está. El uso de símbolos contribuye a la liberación de la lengua de llegada, a la idiomaticidad, porque nos aleja del término en lengua origen y nos aproxima a la idea, al concepto que designa.

Para cerrar esta entrada me gustaría hablaros del compañerismo. No podéis imaginar cuán importante es tener buenos compañeros en estos estudios y (presupongo) en esta profesión; compañeros que hagan críticas constructivas, que te apoyen, que te entiendan, que sepan cuándo estás al cien por cien y cuándo hay algo que va mal. Tengo la suerte de haber encontrado ya algunas personas así en el ISIT y tengo que decir que, si bien las clases, los entrenamientos y las horas de estudio son fundamentales en la formación de los intérpretes, creo que el contacto humano y el apoyo entre compañeros se torna esencial en un proceso de aprendizaje que, como nos han dicho una y otra vez, se asienta sobre la base de la sangre, el sudor y las lágrimas.

domingo, 30 de octubre de 2011

ACC: la llave de la ONU

Cómo echo de menos aquellos días en los que podía permitirme escribir una entrada casi cada dos días. Ahora ya se hace más difícil resumir todo lo que acontece durante las semanas de clase como a mí me gusta hacerlo.

Hoy voy a hablaros de algo que seguro que os interesa. La semana pasada nos visitó en el ISIT la jefa de la cabina francesa de la sede vienesa de las Naciones Unidas. El máster organizó una reunión con ella para que pudiésemos conocer de cerca cómo funciona el sistema de la interpretación en una de las organizaciones internacionales más importantes del mundo. La charla fue especialmente informativa, alentadora y también demoledora, depende de cómo se mire.

Marie Diur comenzó su exposición hablándonos sobre las combinaciones lingüísticas ideales para cada una de las seis cabinas presentes en las Naciones Unidas (inglesa, francesa, española, rusa, china y árabe). Como ya sabéis, las cabinas rusa y árabe trabajan con retour y, por lo tanto, solo nativos de estas lenguas (es decir, con chino o árabe A) pueden trabajar desde y hacia las mismas. En el caso de la cabina española, que supongo que es la que más interesará a la mayoría de los lectores del blog, la combinación estrella es español (A, obviamente), francés (C) e inglés (C). En Naciones Unidas no existe la concepción de lengua B salvo para la cabina china y la cabina árabe.

Algo que me llamó la atención es que, para acceder a un puesto de trabajo en cabina española en esta organización, no es necesario tener ninguna otra lengua además del inglés y el francés (que, por supuesto, deben dominarse a la perfección). Lo contrario sucede en la Unión Europea, donde el conocimiento de un gran número de lenguas comunitarias es altamente recomendable, como nos explicaba Marie Diur, que también trabajó allí antes de llegar a las Naciones Unidas. Su combinación lingüística es francés (A) y español, inglés, italiano, portugués y sueco (C).

Me gustaron mucho los consejos que nos dio por si llega el momento en que queremos añadir una lengua a nuestra combinación. Ella añadió el sueco cuando ya estaba trabajando y nos contó que veía la tele y escuchaba la radio aunque, en un principio, no entendiese nada. Entre las estancias en Suecia y las clases particulares (que recomendó mucho, por cierto), logró añadir la lengua nórdica a su combinación en unos tres años. ¡Esto debería animarnos!

También nos informó sobre las pruebas de acceso. No son pruebas muy largas. En media hora, el jurado puede tener un veredicto que comunica in situ a la candidata o al candidato. Si bien se valora la calidad de la interpretación en general, también se tiene muy en cuenta la cultura general de la que se hace uso en la prueba. Marie Diur hizo bastante hincapié en la necesidad de todo intérprete de estar al día de todo lo que sucede en el mundo y, con más exactitud, de lo que ocurre en los países donde se hablan sus lenguas de trabajo (por no hablar de los países de la lengua A...). Los hispanohablantes tenemos una dura tarea por delante, ¿no creéis?

Muchos de los presentes en la charla salieron del anfiteatro con un ligero regusto amargo, sobre todo los compañeros italianos, cuya lengua A no es una de las lenguas oficiales de las Naciones Unidas. Los que sí salieron contentos fueron los franceses con ruso C, o los ingleses, una especie de intérpretes en peligro de extinción a causa del desinterés de los anglófonos por el aprendizaje de idiomas y el reciente cierre de Westminster. Aunque los hispanohablantes con un buen francés y un buen inglés tienen todas las puertas abiertas, hay muchos candidatos y muy pocas plazas que cubrir en Nueva York, Ginebra, Viena o Nairobi. Por suerte, hay mucho trabajo ahí fuera además del que ofrecen las Naciones Unidas. ¡Lo importante es hacer lo que nos gusta! ¿Qué más da dónde?

Ahora me gustaría hablaros un poco de la memoria y de los avances que he ido notando durante las últimas semanas. Las clases de interpretación y el curso de introducción a la interpretación consecutiva de Andrew Gillies están consiguiendo que mejore bastante en consecutiva (¡por fin!). Además, por otro lado, el hecho de dar discursos a mis compañeros durante las horas de entrenamiento también está mejorando mi expresión oral. Os recomiendo que lo probéis: si ya trabajáis en grupos de entrenamiento, dad discursos a vuestros compañeros para que estos los repitan (sin toma de notas) en la misma lengua o en sus respectivas lenguas de llegada, dependiendo del caso. Intentad no leer artículos o discursos escritos para ser leídos. Trabajad con textos 100% orales u oralizad textos escritos de manera que suene lo más natural posible. Otro ejercicio que podéis hacer es dar discursos completamente improvisados sobre un tema propuesto por un compañero justo antes de empezar a hablar. Aquí el papel de los compañeros de trabajo es muy importante, desde el momento en que tendrán que criticar (siempre constructivamente) vuestra forma de expresaros, la vocalización, la postura, etc.

Al principio las críticas, tanto de profesores como de compañeros, pueden parecernos algo molesto. Sin embargo, con el tiempo, nos damos cuenta de que son el modo más útil de corregir los errores más comunes. De esto se habla en un artículo (en francés) que nos recomendó el profesor Andrew Gillies en una de sus últimas clases, sobre las dificultades psíquicas a las que se enfrentan los aprendices de intérprete de conferencias. Es muy interesante.

Supongo que los que estéis leyendo esto y estéis embarcados en un máster de interpretación me entenderéis cuando os diga que en estos momentos no sería para nada difícil ahogarse entre los temas de actualidad. Por un lado tenemos la Libia pos Gadafi, el Túnez pos Ben Alí, la Siria que sufre bajo el yugo de Al-Assad ante la impasibilidad de Occidente y, por otro, el hundimiento económico de Europa, el (tan esperado) fin de ETA, los indignados, los parados, las cumbres internacionales y las elecciones, anticipadas o no, de varios países. ¿Alguien tiene tiempo para comer?

Bueno, espero que algo de lo que he podido escribir hoy os sea de ayuda. Pronto escribiré sobre más cosas que hoy me he dejado en el tintero por falta de tiempo y por exceso de sueño, también. No quiero cerrar la entrada sin antes dar las gracias a los blogs Localización y testeo con Curri y Bootheando por haberme nombrado como uno de los blogueros versátiles de la blogosfera. Debería dedicar a esto una entrada siguiendo las reglas del Versatile Blogger Award, pero eso será más adelante...

¡Hasta la próxima! =)


lunes, 17 de octubre de 2011

Reanudación de la marcha

Tras largas semanas sin escribir, hoy he decidido conceder a este blog el tiempo que se merece. Estas últimas semanas en el ISIT han estado llenas de experiencias y de momentos interesantes que, por desgracia, no puedo comprimir en una sola entrada. No obstante, voy a intentar hacer una selección de los puntos que no podéis perderos para poder seguir hilando la historia de este blog.

Mis compañeros son magníficas personas y serán (aunque a mí me parece que lo son ya...) magníficos profesionales. Los he ido conociendo poco a poco y mejor gracias a los grupos de entrenamiento que nosotros mismos organizamos fuera del horario de clase. Este método de trabajo es común a todos los másteres de interpretación y, para mí, es la mejor manera de soltarse y mejorar. Entre nosotros nos damos discursos, nos corregimos y nos ayudamos. Durante las clases, en las que hay de uno a tres alumnos, el profesor corrige hasta el más mínimo detalle léxico o gramatical y da consejo a los estudiantes sobre los aspectos que tienen que trabajar durante los entrenamientos.

Los profesores son todos intérpretes profesionales en activo. Tanto es así que, cada dos por tres, cambian los horarios de las clases porque sus conferencias en la UNESCO se alargan demasiado. Es cuestión de acostumbrarse a tener la bandeja de entrada del correo llena de avisos de cambios de fechas y horas. ¡Aquí es realmente imposible hacerse un horario semanal fijo!

Dado que estoy mucho más familiarizado con la interpretación simultánea, la interpretación consecutiva es lo que más me está costando. Aunque estoy descubriendo que, en realidad, es una modalidad que puede llegar a gustarme mucho, la toma de notas es mi punto débil. Esto no se debe a que nunca me hayan enseñado a tomarlas, sino a que no tuve la oportunidad de practicar lo suficiente en la universidad dado el minúsculo número de créditos que dedicamos a la interpretación en España. En el ISIT he tenido la suerte de dar con mi profesor de la asignatura Metodología de la interpretación consecutiva, Andrew Gillies, autor del portal de Internet Interpreter training resources y del libro Note-taking for Consecutive Interpreting. Para los que no lo conozcáis, Andrew es una figura de la interpretación consecutiva (su libro puede encontrarse, casi con total seguridad, en las bibliotecas de todas las universidades donde se imparten cursos de traducción o interpretación). Trabaja para las instituciones europeas y su combinación lingüística es EN (A), FR, DE y PL.

Antes de que se me olvide, me gustaría hablaros del Speech Repository de la Unión Europea. Es una base de datos destinada a estudiantes de interpretación en la que pueden encontrarse discursos en todas las lenguas de la Unión, ordenados por temáticas, nivel de dificultad y modalidad de interpretación que se quiere practicar. Desgraciadamente, no todo el mundo puede acceder a ella. Solo algunas instituciones o universidades pueden dar a sus estudiantes un usuario y una clave de acceso gracias a los convenios que han firmado con la Unión Europea. Preguntad a vuestra universidad si puede conseguir que accedáis a la base de datos porque realmente merece la pena.

Mi tía me ha regalado una grabadora. Y os preguntaréis por qué eso debería hacerme especial ilusión. Pues bien, he decidido meterla en cabina conmigo durante los entrenamientos. De este modo podré grabar mis interpretaciones y las podré analizar en casa tranquilamente, tomando nota de mis fallos para intentar no repetirlos. Por cierto, hablando de autoevaluación, os aconsejo que leáis la entrada de In my words que ha escrito la gran Elisabet, con quien tuve el placer de hablar sobre el tema en Bruselas hace algo más de un mes. Creo que, entre los consejos de los compañeros que trabajan conmigo en los entrenamientos y la autoevaluación posterior voy a poder mejorar mucho los resultados. A todos aquellos que estéis estudiando interpretación en estos momentos, os aconsejo que busquéis compañeros con los que podáis practicar en vuestra combinación lingüística. Además, estos grupos no solo sirven para practicar la interpretación en sí, sino que también pueden servir para ejercitar la memoria a través de numerosos ejercicios (sobre los que hablaré en entradas posteriores a esta).

Cambiando de tercio, París es una ciudad dura cuando se logra vivir en ella. Esta es una realidad que se torna todavía más palpable cuando uno se topa con la administración de las universidades francesas. Aún sigo luchando por inscribirme en mi anhelado curso de maltés en el INALCO. Por muy raro que pueda parecer, conozco ya a la profesora (gracias a un traductor maltés con quien hice amistad en la DGT), y ni ella sabe cuándo empezará a dar clase... En lo referente al árabe, el curso empezó hace ya un par de semanas. Este año me he matriculado en mi escuela de idiomas (en España) y la profesora me hace el favor de mandarme el trabajo que tengo que hacer semanalmente por correo electrónico. De momento todo funciona. Además, una compañera del máster con AR (A) se ha ofrecido a echarme una mano.

Perdonad si dispongo la información de un modo un tanto desordenado, pero, después de dos semanas, escribo las cosas en el orden en que vienen a mi mente. Tenéis que leer el periódico todos los días. Y no solo el periódico de vuestro país, si no los periódicos escritos en vuestra lengua materna procedentes de otros países (en la medida de lo posible). De todos modos, no acaba ahí la cosa: debéis leer periódicos en todas vuestras lenguas de trabajo. Los temas de actualidad deben ser vuestro pan de cada día. Para que os hagáis una idea de cómo funciona esto: el otro día me preguntaron en clase que quién era la anterior presidenta de Chile y a qué se dedicaba en estos momentos (y me lo preguntaron como si debiese saberlo por el simple hecho de ser hispanohablante). Yo no lo supe en ese momento, pero ahora no se me olvidará jamás. Leed.

Antes de cerrar esta entrada me gustaría recomendaros un ejercicio en el que me estoy iniciando y que creo que es de gran utilidad. Estoy construyendo un glosario con palabras raras que normalmente no se aprenden en las lenguas de trabajo y son extremadamente cotidianas, como chincheta, clip, tuerca, tapón, timbre, botón, estuche, pomo, chiste, saco de dormir... Buscad equivalencias para estos términos en todas vuestras lenguas de trabajo e intentemos así que no se nos olviden. Nunca se sabe cuándo pueden aparecer en nuestro día a día.

Prometo escribir más regularmente a partir de ahora. Sacaré tiempo de donde pueda. Ahora tengo que irme a dormir que mañana tengo que cruzar París en metro para llegar a las 9.00 h al entrenamiento con un compañero de clase.

¡Gracias por seguir leyendo!

miércoles, 28 de septiembre de 2011

Últimos días en Bruselas

Hoy habría sido un día de trabajo como uno cualquiera si no hubiera sido porque mis compañeras de prácticas me han convencido para visitar el edificio de la Comisión, en Schuman, después de la jornada. Aprovechando que nos quedan dos días de acreditación, hemos entrado al edificio como si lo conociéramos de toda la vida. Tras danzar por los pasillos y jugar un rato en los ascensores, que solo llevaban a un sinfín de laberintos sembrados de puertas azules, hemos dado con un photocall con dos banderas de la UE que nos ha entretenido durante, al menos, media hora.

Cuando nos íbamos, desanimados, hemos preguntado a una guardia de seguridad si nos podía mostrar las cabinas de los intérpretes. Para nuestra sorpresa, ella misma nos ha acompañado y nos ha hecho unas fotos en la sala de prensa, donde había bastantes cabinas (a las que no hemos podido entrar). Cuando nos ha dejado solos, hemos decidido ir a la sala Schuman, donde se celebran las reuniones más importantes.

En la sala, de forma ovalada, había un asiento para cada país, con un ordenador, una libreta y dos lápices con la punta bien sacada. Por supuesto, nos hemos hecho fotos con las banderas, con los carteles de los países, con los micrófonos... Habremos estado casi una hora dentro de esa sala, solos, Julia, Cristina y yo. Parecíamos verdaderos niños en el patio de un colegio. El mejor momento ha sido cuando Julia se ha dado cuenta de que las puertas de las cabinas estaban abiertas.

Cuando he entrado por primera vez en la cabina (¡una de verdad!) he sentido una sensación extraña, como si lo que estaba haciendo fuese algo que no esperaba que ocurriera. Ha sido verdaderamente imponente: ver la sala Schuman, que tantas veces había visto por la tele, a través de esa particular vitrina. Tras habernos hecho mil fotos (simulando interpretar), hemos decidido salir del edificio.

Pero bueno, esto es solo una anécdota. Hoy quería hablaros de algo que me ha contado Cristina, una de las chicas que estaba conmigo esta tarde. Es algo que me ha parecido muy interesante y que quizá vosotros ya hayáis probado. Me ha dicho que, cuando estudiaba interpretación en la universidad, ella grababa discursos que encontraba en Internet en la lengua extranjera y, después, los interpretaba. La idea me ha gustado por dos razones: una es que, de esta manera, se mejora la expresión oral y la comprensión en la lengua extranjera; la segunda es que, haciendo esto, cuentas con la baza de que ya has tenido contacto con el texto una vez antes de interpretar. Me ha parecido muy interesante como ejercicio.

Y hablando de ejercicios y de prácticas, hoy ya he tenido contacto con algunos futuros compañeros de máster del ISIT que tienen una combinación similar a la mía. Están ya pensando en hacer sesiones de entrenamiento en grupo la semana que viene. La verdad es que los veo muy motivados y eso me gusta. Es una buena señal. El lunes 3 de octubre empiezo las clases, a las 9.30 h. La primera clase, que durará casi todo el día, la dará una intérprete de la Unión Europea, precisamente. Estoy bastante nervioso. Aún tengo que sacar todas mis cosas de las cajas y las maletas que envié desde España y que no tuve tiempo de organizar antes de venir a Bruselas.

Para acabar con la entrada de hoy, me gustaría contaros algunas cosas que pueden serviros. Son consejos de Natalia, la jefa de cabina española del SCIC. Tenía que haberla visto esta tarde, pero una reunión retrasada a última hora me lo ha impedido, así que hemos hablado por teléfono.

Me ha explicado que existen dos mercados bien diferenciados: a) el mercado de las instituciones, donde lo que prima es el número de lenguas del intérprete y b) el mercado privado, donde lo importante es tener un buen retour. En lo referente a las instituciones, Natalia dice que la combinación reina sigue siendo EN+FR+DE, y que la ideal para presentarse a uno de los concursos de la Unión Europea sería hoy por hoy  EN+FR+DE+otra lengua de Europa del Este (como el polaco o el búlgaro).

Lenguas como el croata, de países que se adherirán a la Unión próximamente, son también una buena inversión. Eso sí, también es verdad que hay gente que apostó por el noruego o el turco y, después de mucho esfuerzo, no obtuvieron la recompensa que se merecían. Y es que la vida da muchas vueltas, y lo que un día parece claro, al día siguiente no lo parece tanto.

Tenemos que trabajar mucho y no perder nunca la motivación. Esa es la clave, no lo olvidéis. Estéis donde estéis, espero que tengáis mucha suerte en vuestras empresas para este curso que empieza.

Bon courage !


miércoles, 21 de septiembre de 2011

El mito de la interpretación transversal

No os extrañéis. Me he permitido el lujo de inventar un nuevo término (o, al menos, eso parece confirmarme Google). Para ser sinceros, más bien he hecho una traducción un tanto libre de un término que ha llegado hoy a mis oídos de boca de una compañera italiana de la DGT. El término en cuestión es interpretazione incrociata.

No hay mucha información sobre esta técnica en Internet, pero al menos he podido confirmar que mi compañera Angela no se ha inventado esta forma de interpretar que, hasta donde yo sé, es un completo tabú. Buscando información (en italiano) sobre la interpretación transversal, he dado con el blog de Andrea B, Tú serás mi voz, que me ha parecido muy interesante. Además, en una de sus entradas, él mismo pone un ejemplo de lo que sería la interpretación transversal. 

A mi parecer, para entender el nombre de esta modalidad, tenemos que pensar en un juego de tres líneas como las que he intentado dibujar con mis nociones básicas de Paint:


A refleja el discurso que escucha el intérprete, B la primera interpretación (interna) que se realiza desde la lengua origen hacia la lengua materna y C la segunda interpretación que se realiza desde la lengua materna hacia la lengua meta. Podría decirse que es algo así como una aleación de retour y relé en la que interviene un único intérprete. Toda una acrobacia de la interpretación.

Por supuesto, la fase B se desarrolla (si la interpretación se lleva a cabo con éxito) a una velocidad extraordinariamente elevada. Digamos que el intérprete no se da cuenta de que pasa por la zona B. Desgraciadamente, por muy apasionante que parezca esta técnica, parece ser que requiere mucha destreza y mucha práctica. Los másteres de interpretación de conferencias o las organizaciones internacionales no la contemplan como modalidad, al menos que yo sepa. Por no hablar de lo que opinan de esto los profesores de interpretación... (¡si estáis leyendo esto arrojad un poco de luz sobre el asunto!).

De acuerdo con lo que me han enseñado, la interpretación transversal es algo en lo que simplemente no interesa pararse a pensar. Pero gracias a mi compañera napolitana Angela, hoy he recapacitado y me he dado cuenta de que, seguramente, muchos de nosotros hemos practicado ya la interpretación transversal en mayor o menor grado en alguna ocasión. De acuerdo, quizá interpretar una conferencia utilizando esta modalidad no sea lo más adecuado, ¿pero acaso la interpretación se reduce a las cabinas o a los blocs de notas? Bien sabemos que no.

Recuerdo que cuando trabajé para la asociación juvenil italiana Link, con sede en el tacón de la famosa bota que forma la península itálica, me encontré en situaciones en las que tuve que hacer uso de la interpretación transversal. En la asociación trabajábamos con jóvenes de toda Europa y de la zona mediterránea a través de proyectos internacionales centrados, principalmente, en la cultura y la juventud. Yo interpretaba para los participantes franceses y españoles cuando se presentaba alguna actividad o cuando se exponía algo en público. Del mismo modo, cuando eran ellos quienes intervenían, era necesario restituir su discurso en la lengua local, el italiano.

Por favor, no me imaginéis interpretando como un profesional porque en esos tiempos (hace ya dos años) aún no había estudiado ni una sola asignatura de interpretación. Eso sí, la profesión ya me fascinaba desde entonces. Ese año de Servicio Voluntario Europeo (otra cosa que os recomiendo que consideréis si queréis desarrollar incontables habilidades además de las lingüísticas) me sirvió para crecer en lo personal y en lo formativo, pero eso es otro capítulo.

Lo que quiero decir con todo esto es que la interpretación transversal existe aunque no la queramos ver, y estoy seguro de que muchas personas, intérpretes o no, la utilizan mientras nosotros la ignoramos. 

En fin, hoy he jugado un poco al experto investigador. Espero que los expertos y expertas de verdad me perdonen y sepan leer esta entrada sin echarse las manos a la cabeza.

Aprovecho esta entrada para recordaros que el próximo #JCInt tendrá lugar el día 24 de septiembre (este sábado), y que el texto que tenemos que preparar para entonces es Stress And The Interpreter, de Said Shahat. He venido leyéndolo en el autobús cuando volvía a casa del trabajo. Por cierto, creo que en los autobuses públicos belgas debería haber cinturones de seguridad. Cada vez que subo me acuerdo de los típicos toros mecánicos que ponen en la feria.

A los que estéis en Bruselas o a los que penséis venir esta semana, os recuerdo que en el Parlamento Europeo se están celebrando esta semana unas jornadas sobre plurilingüismo. Podéis encontrar más información aquí. Estuve ayer con unas compañeras de la DGT y nos pareció bastante interesante, sobre todo el cóctel de bienvenida. La pena es que, debido a nuestro horario, no podemos asistir a las conferencias de la mañana. Es un buen lugar para hacer contactos con compañeros traductores, intérpretes o lingüistas de todo el mundo. Ayer mismo tuve el placer de conocer a una estudiante de interpretación del Institut Libre Marie Haps de Bruselas. Ella también estudia árabe, así que tuvimos bastante de qué charlar.

Voy a dejar de escribir porque parece que me hayan dado cuerda. Espero no haberos aburrido demasiado. ¡Hasta muy pronto!